http://www.fsap.ccoo.es/comunes/temp/recursos/15717/175204.jpgEnguany Amnistia Internacional ha fet cinquanta anys. Hem llegit en el número 109 (juliol-agost de 2011) de la revista Amnistía Internacional : revista bimestral para los países de habla hispana una interessant entrevista a Marcos Ana, un home de noranta-un anys que va passar vint-i-tres, dels dinou fins als quaranta-dos, a les presons franquistes. El seu va ser un dels primers casos en el qual va treballar l’organització en defensa dels drets humans. Us recomanem la lectura de l’entrevista sencera, inclòs l’emotiu poema La vida, de Marcos Ana (malauradament només disponible en l’edició en paper de la revista). Reproduïm un paràgraf ben curiós (i bibliotecari) de l’experiència carcerària de l’entrevistat:

“También recuerdo que nos pasábamos el día pensando cómo burlar la vigilancia. Inventamos un sistema para tener libros clandestinos, porque pasarlos no era difícil pero mantenerlos sí. Cuando nos llegaba un libro ilegal, que podía ser El Capital de Marx u otros, cogíamos de la biblioteca un libro legal lo más parecido en su formato y papel al libro clandestino. Había un librero preso que desencuadernaba los dos libros, cogía las pastas del libro legal con las 100 primeras páginas, y en la primera página iba el sello de la cárcel, la firma del capellán y la del director, luego metía 100 páginas del nuestro, otras 100 del legal y así hacía un sándwich.

Cuando salí en libertad saqué un libro que por fuera era la historia de santa Genoveva de Brabante y por dentro el Canto General de Pablo Neruda. Se lo regalé a Neruda, que lo tenía en su museo de Isla Negra”.