Molts dels lectors del Bloc de Dret ja saben de la nostra afició a la literatura. Per aquest motiu, enguany dedicarem el tradicional Bloc d’estiu, com sempre de periodicitat setmanal, als contes d’advocats. Fins reprendre el nostre ritme habitual el proper mes de setembre, cada dilluns reproduirem, perquè gaudiu de les millors històries aprofitant les vacances, un dels relats guanyadors del Concurso de Microrrelatos de Abogados, premi mensual del qual us parlem de tant en tant en el bloc.

Aquí teniu Mandarina, conte de Fernando Vicente Galve, escollit el millor relat del mes de desembre de 2010 del concurs convocat pel Consejo General de la Abogacía Española i la Mutualidad General de la Abogacía.

MANDARINA

http://www.productoslanzac.com/images/mandarina2.jpgLos habituales del juzgado le llamábamos mandarina; siempre andaba comiendo alguna y el zumo le caía en una corbata barata que apenas le llegaba al ombligo. Parecía omnipresente; encontrabas su enorme ser bamboleando como una campana en cualquier pasillo o apoyado en una columna mientras revolvía en los papeles mal guardados de su abultado cartapacio. Era nuestro entretenimiento favorito entre las vistas: cada vez que nos lo encontrábamos, alguno le preguntaba por un vencimiento o la pena impuesta a sus defendidos. Mandarina dudaba un instante, buscaba una columna donde sostenerse y se ponía a rebuscar entre sus papeles. Nos alejábamos entre risas. Un día ya no lo vi. Por otro letrado supe que lo habían encontrado muerto, una mañana, al pie de una columna. -¿Y qué pasó con su cartapacio?- pregunté, sin querer. Perplejo, contestó: -¿Sabes? Solo había hojas en blanco.