L’editorial Marcial Pons ha publicat, amb la participació del Centro de Estudios Internacionales (CEI) el llibre Hacia la regulación internacional de las empresas militares y de seguridad privadas (Mau1/85), obra escrita per José Luis Gómez del Prado i la professora de Dret internacional públic de la UB Helena Torroja. Aquest treball, el número 10 de la col.lecció Tribuna Internacional, ha estat incorporat recentment al nostre fons. Com sempre, afegim el text de la contracoberta del llibre:

“En los últimos años se ha abierto la puerta con gran irresponsabilidad, mayor intensidad y extensión, a la delegación y/o contratación del uso legítimo de la fuerza a actores privados. Este dato no debería pasarse por alto.

Las empresas militares y de seguridad privadas ¿constituyen un grave atentado a los fundamentos del Estado moderno y a los principios del Estado de Derecho? ¿Conllevan riesgos sobre la población civil, que es abandonada al arbitrio de usos de la fuerza privados, en situaciones convulsas como las que vemos estos días en el norte de África?

Creemos que sí. Fue precisamente, la centralización del uso legítimo de la fuerza y el rechazo a los mercenarios, una de las conquistas del Estado moderno. A su vez, el reconocimiento y respeto de los derechos humanos se consolidó apoyándose en el sometimiento del poder de coerción (militar y policial) a los poderes legislativo y judicial.

Las empresas militares y de seguridad privadas son una reencarnación en el siglo XXI de proveedores del uso físico de la fuerza. Son los nuevos corsarios que fueron abolidos en el ámbito internacional en el siglo XIX.

Asistimos, pues, hoy a un retroceso. Y ¿vamos a observar impasibles este hecho? No deberíamos. Por ello, si ya no es posible frenarlo, al menos ha de quedar la esperanza de regularlo internacionalmente, para exigir límites y obligaciones a los Estados en su delegación y/o contratación de estas empresas. El proceso actual hacia su regulación es el que se analiza en esta obra, haciéndose especial énfasis a los esfuerzos del Grupo de Trabajo sobre la utilización de mercenarios de la Organización de las Naciones Unidas”