“Los extractos de la sentencia rezuman en general una gran desconfianza hacia el Estatut, al que se ven intenciones ocultas, más allá de su texto. Sorprenden, así, todas las disquisiciones sobre el término nación y sobre los derechos históricos, con recordatorios constantes a la unidad, a la Constitución y al papel del TC. Sorprenden también las declaraciones preventivas de inconstitucionalidad, directivas o, más aún, por vía interpretativa. Mediante la interpretación, y a pesar de que se salva el texto, el TC introduce no solo límites, sino que en varios casos impone un determinado sentido, que puede vaciar la previsión estatutaria o incluso darle la vuelta. Se trata de una sentencia en gran parte propositiva, en la que el TC actúa como legislador positivo.

Pueden tener especial trascendencia las afirmaciones del TC sobre el régimen lingüístico de la enseñanza, donde puede entenderse que queda en cuestión el catalán como lengua vehicular, dando la vuelta a su propia doctrina, de 1994. También las relativas a la financiación autonómica, que queda en gran parte sin fuerza vinculante, sustentándose solo en la LOFCA”.

Font: ALBERTÍ, Enoch. “La sentencia rezuma gran desconfianza hacia el Estatut”, dins El Periódico de Catalunya, 03/07/2010, pàg. 18.