La productora Paral·lel 40 porta a les pantalles de més de 40 ciutats una proposta de cinema documental cada mes sota el marc d’El documental del mes. En el cas de febrer es tracta d’un llargmetratge dirigit per l’argentí Nicolás Entel. Pecados de mi padre és el repàs de la infantesa de Sebastián Marroquín, fill del famós narcotraficant colombià Pablo Escobar. D’una banda els arxius familiars mostren la infantesa d’un nen que va viure el luxe i la persecució d’igual manera i, de l’altra, assistim a la trobada de Sebastián amb els fills de dues de les víctimes més prominents d’Escobar: un ministre de justícia i un polític a punt de ser elegit president de Colòmbia. El propi protagonista ho explica a l’article Hijo de narco colombiano cuenta su vida, publicat a CCNExpansión, del qual us oferim un extracte:

“Con dolor he aprendido a separar al padre del Pablo Escobar que recuerda la mayoría. Jamás podría renunciar al amor que como hijo le profeso, pues además lo recuerdo siendo un padre que me cantaba las canciones de Topo Gigio y me inventaba cuentos para dormirme, me enseñó a jugar al futbol, a montar en bicicleta, en moto y hasta en elefante. Me enseñó a ser un hombre de palabra, decía que la palabra era un contrato. Lo acompañaba a los barrios marginales a donar decenas de canchas de futbol y polideportivos, vi cómo crecía su proyecto de construir 5,000 viviendas equipadas para regalarle a estas familias que vivían en el basurero municipal de Medellín y restaurar así la dignidad de las clases que nos negamos a reconocer aún hoy en la sociedad. Fue además un gran maestro de lo que no debemos hacer y es así como lo recuerdo a diario frente al espejo, debatiéndome en un duelo permanente de sentimientos explosivos y contradictorios que estoy obligado a enfrentar, buscando encontrar un equilibrio y una paz que respete la dignidad de todos sin excepción.

No es fácil, aprendí que el odio mantiene a muchos atados al pasado, y perpetúa infinitamente el dolor generado por el victimario hasta enfermarnos de violencia.

Por ello busqué una reconciliación y un perdón público ante los hijos de las víctimas más prominentes de mi padre, Rodrigo Lara Bonilla y Luis Carlos Galán. Un ministro de Justicia que se atrevió a denunciar públicamente la infiltración del narcotráfico en la vida política de Colombia, y un líder reformista seguro ganador de las elecciones presidenciales de 1990″.

Aquesta tarda Pecados de mi padre es projecta a diferents sales de Barcelona: a les 19:30 a la Filmoteca de Catalunya (2,70 euros) , a les 20:30 als Cinemes Meliès (6 euros) i a les 22:00 als Cinemes Alexandra (6,50 euros) i . Per altres sessions durant el mes de febrer, consulteu la programació.