groucho chico advocatsLa temporada 1932-33 la cadena radiofònica NBC va emetre una sèrie còmica en directe protagonitzada pels germans Marx. Sota el títol de Flywheel, Shyster, and Flywheel es presentaven les aventures d’un desastrós bufet d’advocats on Groucho apareixia en el paper de Flywheel, un picaplets buscaraons, i Chico en el del seu ajudant Ravelli.

El 1988 Michael Barson va recuperar els guions de Flywheel gràcies a que van ser registrats a l’oficina del copyright de la Library of Congress.  És així com ara disposem d’una edició en català a Columna i una altra en castellà a Tusquets. D’aquesta darrera us transcrivim un fragment a continuació:

JUEZ: Defensor Flywheel, por favor, proceda usted al interrogatorio.

GROUCHO: Ravelli, ¿quién lo hizo y dónde estuvo usted la noche del cinco de diciembre?

CHICO: ¿Qué quiere decir con “quién lo hizo y dónde estuvo”?

GROUCHO: Tengo prisa y le estoy haciendo dos preguntas a la vez.

CHICO: Jefe, ¿le puedo hacer yo una?

GROUCHO: Dispare

CHICO: ¿Disparo? Ahí va.  (Dispara un arma. Voces en la sala, golpes de maza.)

GROUCHO: Ravelli, deje de disparar al juez. No tiene usted permiso de armas.

JUEZ: Defensor Flywheel, para ser miembro de esta corte, su conducta está siendo de lo más indecorosa.

GROUCHO: ¿Indecorosa? ¿Cree que sería más decorosa si me pusiera una camisa?

JUEZ (golpea con la maza): ¡Abogado defensor! ¿Quiere usted hacer el favor de proceder al interrogatorio?

GROUCHO: Muy bien, señoría. Seguiré con las preguntas, pero ya sabe que no tiene por qué enfadarse tanto. Después de todo, esto no es un examen final. Ravelli, nombre tres presidentes de los Estados Unidos.

CHICO: ¡Ja, ja! No me tome el pelo, jefe. Sólo hay un presidente de los Estados Unidos.

FISCAL DEL DISTRITO: Señoría, el Ministerio Público protesta por esas preguntas irrelevantes. ¿Por qué el defensor Flywheel no pregunta a su defendido si injurió a esas mujeres?

GROUCHO: No sea idiota. Esa pregunta es muy fácil. El zorro Flywheel tiene su propio método de trabajo. Observe cómo atrapa a este testigo. Ravelli, diga un número del uno al diez.

CHICO: El once.

GROUCHO: Correcto. Ahora, Ravelli, responda a este tribunal. ¿Injurió usted a esa mujer?

CHICO: ¿A qué mujer?

GROUCHO: A la que llamó viejo espantapájaros desgalichado.

CHICO: No la insulté, jefe. Sólo le dije que si mejoraba un poco de aspecto parecería una vaca.

GROUCHO: Ravelli, me siento agraviado. Mi mujer también parecería una vaca.

FISCAL DEL DISTRITO: Señoría, el Ministerio Público protesta. El acusado está alterando su testimonio. Se ha desviado.

CHICO: ¿Qué quiere decir con que me he desviado? Me peleo, injurio a mujeres, pero no soy un desviado.

JUEZ (golpea con la maza): Mr. Raveli, no dirija sus comentarios al fiscal del distrito. Hable usted al jurado.

CHICO: Vale, hablaré al jurado. Hola, jurado ¿cómo están? Es fantástico eso de que el juez no les cobre nada por dormir aquí.

JUEZ (golpea con la maza): ¡Un momento!… ¡Un momento! Defensor Flywheel, prosiga con el interrogatorio.

GROUCHO: Estoy harto de ser yo quien hace las preguntas. ¿Por qué no hace algunas el fiscal del distrito?

FISCAL DEL DISTRITO: Ejem. Su señoría, el Ministerio Fiscal no tiene preguntas que hacer. El propio testimonio del acusado es, a nuestro entender, suficientemente incriminatorio como para declararle culpable de todos los cargos que se le imputan.

GROUCHO: ¡Oh, usted y sus rimbombantes palabras! Tratando tan sólo de impresionar al juez. Bien, pues tampoco él las entiende, ¿verdad, juez? Damas y caballeros del jurado: les pido que presten atención a mi discurso final. Me pueden prestar ahora una parte y el resto cuando termine el discurso. Señores, lo que Ravelli necesita es una rehabilitación.

CHICO: Eh, jefe, yo no quiero rehabilitación. Lo único que quiero es una habitación.

GROUCHO: ¿Saben una cosa, caballeros? El sueño de toda mi vida ha sido ganar un caso y miren con lo que he venido a dar. Denle una tregua. Condénenle la próxima vez que venga aquí, con otro abogado. Caballeros, permítanme contarles la vida de Ravelli. Desde que cometió su primer crimen, a los nueve años, le han arrestado treinta y cuatro veces, pero sólo le han condenado treinta y tres. Caballeros, ésta es una prueba concluyente de que es un buen chico, pero tiene malos amigos. Pero, por favor, no me malinterpreten. Su trayectoria criminal no está nada mal. En la prisión de San Quintín quedó primero en el concurso de trituradores de piedra. Cuando se graduó allí, fue a Sing Sing. Abandonó la cárcel durante la gran evasión. Quiero decir que fue una gran evasión para los de la cárcel el que se fuera.